Una de las placas que me ha llamado la atención por su texto y su ubicación fue la dedicada a un vecino de Siétamo que desapareció en noviembre de 2005 y no pudo ser localizado hasta 3 meses después. Decía que me llamó la atención por el texto y la ubicación; el
Su ubicación es muy discreta, en un claro del bosque apartado del camino al final de la Garganta de Fabana. La vi de casualidad, cuando bajaba hacia el coche ya bastante tarde tras haberme perdido al intentar llegar a Frachinito. Al ponerme a buscar las noticias, me recorrió un escalofrío al ver que él murió precisamente cerca de la cumbre de Frachinito y precisamente, quien encontró su cadáver fue otro montañero de Zaragoza que también se perdió cerca de la misma cumbre.
La epigrafía funcionó en este caso y sirvió para hacerme buscar y recordar la memoria del ausente.
También estaba, que no está, la cruz de los capitanes,en el balcón de Pineta en memoria de Grávalos y Perez Santa Cruz, muertos en el glaciar del perdido en julio de 1953-
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