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Lo primero, la montaña

El Huevo de San Cosme: apertura y ética

Las formas redondeadas y panzudas de los monolitos de conglomerado han llevado a la imaginación colectiva a ver las mismas formas familiares en lugares separados entre sí por bastantes kilómetros de distancia. El Ou de Colom en Montserrat, el Huevo de Morrano o el Huevo de San Cosme son casos parecidos al que ya expuse con los Puros que aparecen por la geografía española.

El 23 de abril de 1951 la cordada formada por los escaladores oscenses de Peña Guara, Casas y Cabrero consigue la cima del Huevo de San Cosme. Otros dos escaladores, Nogués y Lacoma, no pueden seguir a sus compañeros hasta la cima debido a la violenta tormenta de lluvia y granizo que se desata en ese instante, obligando a los escaladores de la cima a descender antes de que sus compañeros pudieran completar la escalada.


Desde los ambientes montañeros aragoneses se les dedican palabras de elogio dado lo dificultoso de la ascensión, que había dejado sin el sabor del triunfo a escaladores consagrados de la talla de Ángel Serón “el Flecha”. La dificultad de la escalada los describía el mismo “Flecha” en estos términos: “En 1947 intentamos cuatro veces el Huevo de San Cosme en Vadiello, pero allí no había forma de clavar nada, a pesar de lo cual llegamos bastante cerca”.


Palabras de elogio recibieron también de la prensa, pero una coletilla en la información desata las suspicacias. El diario “Nueva España” de Huesca, en su número del día 29 de abril, 6 días después de la apertura, termina la noticia con la siguiente frase:



(…) pero las clavijas quedan empotradas para todo aquel que quiera escalar El Huevo. Peña Guara, rumbosa, las cede


Este hecho de que el material quede “cedido” rumbosamente en la vía para el resto de escaladores hace que un cierto malestar circule en los ambientes montañeros de los años 50. Desde Montañeros de Aragón, Tomás Tomás Ichaso, presidente del club por aquel entonces, no incide en el tema y escribe estas líneas en el boletín interno del club: “Los detalles técnicos de la escalada ¡qué importan! Lo que importa es que MONTAÑEROS y ARAGONESES han triunfado plenamente allí donde escaladores de otras regiones hubieron de doblegar su intrepidez ante el coloso de piedra.Para demostrar su valía como montañeros escalaron el “Huevo” y para enseñar su aragonesismo sin límite, lo ganaron, quisieron hacerlo así, el día de San Jorge, Patrón de Aragón


Se publica la siguiente ficha técnica de la escalada:


Tiempo empleado: 31 horas, en cinco asaltos.

Material: 39 pitonisas, 32 clavijas medianas, 3 escarpas, 1 cuerda de 60 metros, 1 cuerda de 50 metros, 1 cuerda de 30 metros, 1 cordino de 50 metros.


Sin embargo, este pasar por encima de los detalles técnicos de la escalada no fue seguido por el Presidente del Grupo de Escalada de Montañeros de Aragón, Francisco Ramón Abella “el Galletas” (sí, el que da nombre a la vía del Firé) que en el siguiente boletín interno del club publica el artículo titulado: “Peña Guara se mueve. Pero…”


Al hacer referencia a la noticia del diario Nueva España, concretamente a esa última frase que he copiado literalmente aquí, el “Galletas” sostiene que aquel colofón de la información “se sale algo de lo que me atrevo a llamar “Ética de la escalada” al menos tal y como muchos la entendemos”.


Para explicar el "pero..." de su opinión sobre la ética, extraigo los siguientes párrafos de su artículo:


Y aquí viene el “Pero…” que deliberadamente he querido demorar un par de meses (…) a fin de no herir posibles susceptibilidades ni empañar nuestra admiración y felicitación a los “jabatos” escaladores que consiguieron (…) pisar por primera vez el “Huevo de San Cosme” (…)


Al tener que realizar el descenso en pésimas condiciones, con las cuerdas mojadas, las clavijas utilizadas en la subida que tenían que haber sido recuperadas por el último, se quedaron donde estaban


Es precisamente este “pero” el que no acaba de resultar bien, sabiendo que entre las leyes no escritas de la escalada, una de ellas es llevar la recuperación de las clavijas, mosquetones y cuerdas al máximo posible. Existe el prurito de no dejar un hierro clavado más que cuando no se puede sacar o para asegurar un rápel si no hay más remedio. Y la cordada que siga, si sabe y puede… sube. Pero ofrecer “rumbosamente” unas facilidades que no han sido solicitadas representa para la mayoría de los escaladores una falta de ética que podría redundar en una abstención hacia la escalada fácil. ¡¡Precisamente la escalada es difícil!! Y cuanto más difícil, siempre que sea posible, más se lucha, más se trabaja y mayor es el anhelo y la satisfacción personal que reporta una vez superada


Escribimos lo que antecede en plan completamente amistoso y con la seguridad de que sabrán comprender los que nos lean, que el principal objetivo de estas líneas es únicamente exponer nuestro deseo de que los escaladores de Peña Guara completen la ascensión al “Huevo” que tuvieron que interrumpir a causa del agua y del granizo, impidiendo la recuperación de parte del material. Y sabemos que los muchachos del Grupo de Escalada de Peña Guara, buenos amigos nuestros no tomarán en mal sentido este “rollo” ya que como escaladores saben perfectamente todo lo que ha quedado expuesto, que he creído necesario hacer constar para conocimiento de los no iniciados





Manu Córdova



Entrevista a Manu Córdova en Desnivel nº274.

Manu Córdova: Hiperactivismo alpino

Un día deportiva, al siguiente Ordesa para liberar Zarathustra, por la noche a Alpes: ¡la McIntyre/Colton está en condiciones! O Alquézar un día, Gavarnie al siguiente, de nuevo Alquézar y luego Gavarnie: a darle un 8c y a escalar los tres muros saliendo por El aliento del diablo y Alois.

Improvisación, energía y mucha motivación son los ingredientes del combustible que pone a 4.000 vueltas a este joven alpinista zaragozano y lo lanza como una flecha contra las paredes alpinas, comprometidos mixtos, liberaciones en pared, desplomes de octavo, montañas himaláyicas y hasta competiciones de la Copa del Mundo.

Edito (ago'09): Unos meses después, Desnivel publica on-line la entrevista.

Bravo, titán.

La Normal del Puro (Riglos): reseña y croquis

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Puestas sobre la mesa las cartas de ambas cordadas y visto que nadie iba a dejar que la gloria recayera sobre la cordada rival, la carrera por llegar el primero al Puro había dado el disparo de salida. El siguiente día festivo iba a ser el del 18 de julio –festividad en época franquista por el día del golpe de estado contra la república- por lo que las dos cordadas realizaron la misma estrategia: llegar antes a Riglos. Catalanes y aragoneses deciden adelantar la conquista al fin de semana anterior, pero son M. Bescós, Rabadá y Cintero los que consiguen la tarde del 12 de julio llegar al pueblo. Suben a la gran cornisa donde se sitúa la segunda reunión, dejan gran parte del material y descienden de nuevo al pueblo para dormir en casa de don Justo.
"Cintero", Manuel Bescós y Rabadá

Al día siguiente, 13 de julio, los escaladores logran llegar hasta el collado del Puro donde realizan el vivac.

14 de julio de 1953. Desde el collado, por terreno ya conocido en la tentativa del mes anterior, logran llegar en 8 horas hasta la base de la última panza, desde donde tuvieron que rapelar por la tormenta de la última tentativa y donde habían dejado el clásico buzón de las escaladas de la época. Superan la panza con un paso de hombros y al final del día llegan a la cumbre. Tras 6 tentativas previas, dos muertos y 6 años de intentos y prohibiciones, el Puro ha sido finalmente conquistado.

"En la cumbre, después de dar gracias al Altísimo, se canta el Cara al Sol, y como es completamente de noche y es imposible el descenso, se prepara el vivaque, que se presenta sumamente problemático debido al pequeño espacio disponible (unos tres metros).

Teniendo ante los ojos por un lado el imponente paredón del mallo Pisón y por otro el profundo abismo, transcurren lentas las horas esperando el amanecer para emprender el descenso" Descripción tras la ascensión realizada por Cintero.

15 de julio 1953.

Montando el primer rápel con una escarpa y un anillo de cuerda, consiguen llegar en tres rápeles más hasta el suelo donde esperan los compañeros que han seguido desde abajo la escalada. Al cruzar el pueblo para dar gracias a la Virgen del Mallo, se cruzan con la cordada catalana que buscaba también la conquista del Puro y que tuvieron que conformarse con la primera repetición.

Bescós al descender del Puro
Se comenta de Panyella que estalló de ira al enterarse de la conquista del Puro y dirigió duros insultos a la cordada aragonesa. De ese día es archifamosa la foto tomada a las dos cordadas en las escaleras de la iglesia de Riglos. Algo más calmado, Panyella firmaría por última vez en el libro de registro de Riglos: "Veníamos a realizar su primera, pero... ¡llegamos tarde! Sólo al saltar del tren, en el recién inaugurado apeadero de los Mallos, ya nos habían anunciado que: ¡Ya han subido! Nos fuimos a desahogarnos al Fire haciendo la travesía completa y contemplando a nuestras anchas un puro ya fumado por otros."


Descripción de la vía.

La Normal al Puro (ver croquis) es una de las escaladas más repetidas de Riglos. Es habitual ver las colas que se forman en el diedro por las cordadas que se van amontonando en la repisa donde se juntan la entrada clásica y la directa, no obstante, hasta 7 vías (Normal, Norte, Cintero, Makokis, Anglada-Guillamón, Directa a la Norte y la entrada a la Serón-Millán por el collado del Puro) utilizan la reunión anterior a la cueva del Puro, a los que hay que añadir los que pasan por ahí rapelando del Puro. En esta vía más que en ninguna madrugar más que una recomendación se considera una necesidad.

Cordadas aragonesa y catalana en la iglesia de Riglos
En general, bien asegurada, no está de más llevarse unos cordinos para reforzar ciertos puentes de roca bastante dañados por el paso del tiempo y de los escaladores, así como algún fisurero o friend si nos dan miedo los alejes rigleros. El equipamiento combina lo clásico con lo moderno, pudiendo encontrar auténticas reliquias en su recorrido. Aún con todo, la escalada es bastante segura.

Esta vía tiene todo lo que podemos encontrar en los mallos: zonas fáciles, diedros, techos, chimeneas, panzas y desplomes, todo ello en su justa medida. El recorrido, absolutamente lógico y aprovechando las zonas débiles de la pared, no ofrece demasiadas opciones para el embarque.

L1: Comenzar la escalada por la cara exterior, en la vertical de la cima del Puro, unos metros a la derecha del camino.Largo fácil en diagonal a la izquierda. IV+
L2: Continuar por la cornisa hacia la izquierda, sin seguros al principio, pero muy fácil. Superar un paso protegido con un parabolt y una P expansiva y seguir hacia la izquierda hasta dar con la reunión. V Hasta este punto se puede entrar en un solo largo por la entrada Directa desde la cueva Cirila (V+)
Normal del Puro. Última panza
L3: Diedro muy bonito, aunque bastante pulido por el constante paso de los escaladores. Reunión en buena repisa. V+
L4: Largo de trámite. Paso más difícil a la salida de la reunión y después larga y muy fácil travesía a la derecha hasta llegar a la Cueva del Puro. V
L5: Cueva del Puro. Desplome duro -casi techo- que hay que superar abriendo bien las piernas a cada lado de la cueva. Después de eso, un pequeño trámite hasta la reunión. 6a+ (añadir todos los ++++ que se quieran).
L6: Chimenea hasta el collado. Muy pulido en los tramos más estrechos.Frecuentes atascos en días de gran afluencia. Saltarse la primera reunión (rápel, inicio de la vía Cintero) Reunión en el collado, debajo de la piedra empotrada. IV+
L7: Subirse en la piedra empotrada, y dirigirse hacia la cara sur del Puro en diagonal hacia la izquierda. Buscar las zonas más fáciles, encontrando anclajes de todo tipo. Reunión con las argollas muy separadas (triangulación imposible) debajo de la primera gran panza. V+
L8: Superar difícilmente la panza que cubre la reunión (6a) y seguir verticalmente por terreno más fácil hasta llegar, moviéndonos a la derecha, a otra gran panza. Aunque hay reunión, es mejor seguir directamente hasta la cima. En libre o en A0 vencer la úlima dificultad de la vía y por terreno cada vez más fácil montar reunión (tres clavos) en la cima. 6b

Descenso en cuatro rápeles:
1º por la cara interior del Puro,
2º chimenea,
pasamanos y
3º y 4º línea de rápeles paralela al diedro de la entrada directa.

Toponimia del Mascún inferior (Rodellar)

Artículos anteriores:
Fantasmas en el Mascún.
La surgencia del Mascún.

En un par de artículos he ido recordando la carga misteriosa que rodea al Mascún. Una tradición antiquísima y un redescubrimiento moderno han dejado en este barranco una impronta toponímica que se solapa entre lo añejo y lo reciente sin saber muy bien qué es lo que corresponde a cada época.

Cada vez que hablo de Guara se hace imprescindible citar a Enrique Salamero. Es en Sierras de piedra y agua donde el autor desmenuza cada rincón de los barrancos, dando a conocer datos, historias y curiosidades que trascienden lo deportivo y muestran la cultura que rodeaba estos lugares antes de la llegada de los primeros “aventureros”. Sólo en el Mascún, sin contar ninguno de sus afluentes, Salamero recoge casi 40 topónimos de cascadas, caminos o puntos geológicos curiosos que debería de conocer aquel que se acerque a este lugar, enclave donde prácticamente cada espacio tiene su leyenda.

En lo que desde Lucien Briet se conoce como el Mascún inferior, la imaginación colectiva –antigua y moderna- ha moldeado las piedras para darle formas familiares o reconocibles, plasmando en la toponimia ciertos nombres que hoy en día son bastante conocidos. Aún así, a mucha gente que reconoce sin dudar cualquiera de estos sitios se le hace difícil saber qué hay de tradición y de actualidad en algunos de esos nombres que nos hemos aprendido. Vamos a hacer un repaso a algunos de ellos.

  • El Beso. Tan romántico nombre es la moderna denominación del Puntarrón, ese lugar en el que la perspectiva nos puede engañar pensando que estamos ante un puente natural de tan próximas que se encuentran las rocas que cubren el Mascún.


  • Le pas du bain des pieds (baño de pies). Con este nombre tan descriptivo rebautizó Briet el Estrecho de la Fuen de l’onso, una badina permanente conocidísima por la foto que realizó el explorador francés en 1904 en la que precisamente se observa la profundidad que da nombre a dicho estrecho. La citada Fuen de l’onso –otra vez, como en la Bal d’Onsera, aparece toponímicamente el oso por estas tierras- se encuentra actualmente semioculta aguas arriba entre roca y vegetación.


  • El zapato o la zapatilla. A mí me cuesta ver un zapato, veo más una locomotora o una “botilde” del 1, 2, 3. Hay quien dice que hay que verlo invertido, o que hay que mirarlo con la punta a la derecha… no me termina de convencer. De hecho, también se conoce como “la pipa”, así que cuando una misma roca da para tantas interpretaciones será porque no está del todo claro su parecido con ninguna de ellas.


  • El bolo d’o Real. Se conoce como O real de Mascún a la zona más ancha del Mascún, entre el Estrecho de la Fuen de l’onso y la fuente Mascún. Este llamativo bolo, que muestra de la fuerza que puede traer el Mascún, se encuentra varado en la orilla izquierda, enfrente del zapato.


  • Cuca Bellostas. Echo mano del Diccionario aragonés de Rafael Andolz para copiar una de las acepciones y dar explicación al topónimo. Cuca: Miembro viril, pene. Bellostas es una casa de Otín, en la que uno de sus habitantes (desconozco si el amo, aunque todo hace pensar que sí) alardeaba de “cuca” y de prole, con gran cantidad de hijos tanto fuera como dentro del matrimonio. Ante tanta fanfarronería, los vecinos de Otín con bastante guasa llamaron “la cuca de Bellostas” a la imponente aguja que domina todo el Real de Mascún.

    Tras la escalada de esta aguja, en 1954 se renombró -sin éxito- como Aguja Manuel Bescós. La explicación la dejo en el texto de los autores de la primera escalada (ver reseña y croquis de la escalada), Fernando Orobigt y Esteban de Pablo: "No consigo quitar de mi mente el recuerdo de aquel aciago día en que un desgraciado accidente cortó la vida en flor del que fue compañero nuestro en la montaña y guía en la escalada, Manuel Bescós San Martín.

    En aquel momento surgió en nosotros el firme propósito de que su nombre brillase con letras de gloria en la cumbre más alta que sin escalar hubiera. (...)Los Montañeros de Aragón (...)hacían a principios de marzo una excursión con el fin de confirmar los rumores oídos sobre la existencia de un monolito de unos 70 metros llamado por los vecinos del lugar la "Cuca Bellosta".

    Distante a media hora del pueblo de Rodellar (Huesca) y enclavado en el Barranco de Mascún, cual centinela perpetuo, yergue su figura colosal el monolito que hoy lleva el nombre del que fue amigo y maestro Manuel Bescós (q.e.g.e.)"


  • Ciudadela. Es el nombre con el que se conoce a la Peña a Costera. Una costera es –vuelvo a copiar a Rafael Andolz- una estribación de montañas y sierras en la proximidad de los pueblos montañeses (…)Suelen ser terreno pedregoso, estéril, muy inclinado, de roca viva con frecuencia.”. Decía Briet de la Peña a Costera que era una “fortaleza extraña, colosal. (…) Surge como ante un conjuro de Lucifer, hecha de roca pálida, manchada aún por la sangre de los que la habían tomado por asalto”.


  • El delfín. Para ver esta impresionante silueta hay que situarse a los pies de la Peña la Virgen, en el inicio de la ferrata. Tradicionalmente este enorme puente de roca y su vecino son conocidos como Os Ventanajes. Recomiendo no perderse la foto esférica de Ignacio Ferrando de la escalada en el Delfín de Rodellar.


  • Sobre escalada, que mucho hay, hablaré otro día.

    Equipamiento de la Directa a la Visera (Riglos)

    Del artículo La Visera: historia de un desplome del número 42 de Cuadernos Técnicos de Barrabés.

    "Con tantas comisiones de estudio, de preservación, de protección, de asesoramiento, de acuerdos sobre regulación, etc. todo parece avocado a establecer una Dirección General de Tráfico para vías de escalada. Y no hablemos del proceso de criminalización que sufre la práctica de la escalada debido a burócratas pseudoecólogos y afines. Por todo esto, a estas alturas de las discusiones sobre aperturas, restauraciones, «preparaciones» y equipamientos de vías parece anacrónico que alguien decida por su cuenta y riesgo, sin el consenso de las comunidades escaladoras, equipar una ruta considerada clásica para adecuarla —en parte o en su totalidad— a la denominada, con dudoso acierto, «escalada deportiva». Esto último es lo ocurrido en la Directa a la Visera, si ando bien informado."

    Seguir leyendo Confesiones y opiniones sobre el equipamiento de la Directa a la Visera (Riglos).

    Por Antonio Gómez Bohórquez (Sevi)

    Edito (dic 2010): Propuesta de restauración de la Directa a la Visera de Rafael García Romero, Víctor Velilla Suñer y David López Olea aprobada por los aperturistas de la vía, Antonio Gómez Bohórquez "Sevi" y  Mariano Lozano Miñano.

    La Endrija del Mango (Mallo Cuchillo - Riglos)


    El mallo Cuchillo, en Riglos, representó la última cima de los mallos grandes. La primera escalada seria a este mallo se produjo en 1960 por Julián Vicente, José Antonio Bescós, Pepe Díaz y Rafael Montaner por la Endrija por donde Dios manda, aunque un año antes Anglada y Guillamón ya habían subido accediendo desde el macizo, actuación que provocó ese curioso nombre de la primera vía como ya tuve oportunidad de explicar en este post.

    Dos son las "endrijas" (grietas, fisuras) que recorren la parte izquierda del Cuchillo, teniendo ambas vías dos de los aperturistas en común. Tres años después, en marzo de 1963, Rafael Montaner y José Antonio Bescós volverían a estas paredes para abrir, esta vez acompañados de Alberto Rabadá y Ernesto Navarro la Endrija del Mango del Cuchillo.

    El nombre de Cuchillo para este mallo es evidentemente referido a su angulosa forma con un marcadísimo espolón -el Filo- que, aunque con aspiraciones de ser escalado desde las primeras épocas, no pudo ser conseguido mediados de los años 70. Debo detenerme un segundo en los nombres de las vías de este mallo, ya que gran parte de ellas hacen referencia más o menos directa al nombre del mallo al que surcan. Montaner, Bescós, Rabadá y Navarro iniciaron sin saberlo una tradición que fue seguida por algunos de los escaladores que abrieron en el Cuchillo en los siguientes años: a la Endrija del Mango del Cuchillo le siguió, como antes he relatado, El filo del Cuchillo. Realmente, este nombre de el Filo ya era conocido antes de que P. Expósito y J. Ascaso abrieran la vía en 1975, pero la tradición continuó con la apertura de La hoja del Cuchillo y, ya en los años 90, el enderezamiento de las travesías superiores del Filo fue bautizado (los nombres de partes de un cuchillo parece ser que ya se habían acabado y hubo que recurrir a marcas registradas) como Filomatic.
    Edito: Charlie completa la información muy acertadamente. -La Fisura de la Uña continua la tradición de nombres del mallo, ya que hace referencia al uñero con que se abren las navajas...

    Ésta fue pues una de las últimas Rabadá-Navarro, ya que 5 meses después morirían en la tragedia del Eiger. La consecución de la endrija del Mango, como nota anecdótica, representó la conquista del último mallo grande -excluyendo la Visera y el Macizo que son accesibles andando- en el que le faltaba por realizar una apertura a Rabadá (ya había conseguido primeras en el Puro, Pisón y Firé).

    La apertura se efectuó de manera notablemente rápida. Para estos escaladores tan habituados a la roca y fisuras de Riglos, en esta línea tan evidente sólo tuvieron un pequeño punto de dificultad en la salida de la Cueva del Palomar, pero una vez resuelto el paso la escalada se desarrollo sin más incidentes destacables.

    Hoy en día, la escalada conserva el carácter expuesto de las antiguas clásicas pero con un grado obligado relativamente sencillo, lo que permite ser un excelente entrenamiento para realizar clásicas rigleras más comprometidas. El paso más difícil es la salida del 2ª largo, un artificial bien equipado, que obligará al A1 o al A0 a aquellos que no quieran sacar en libre (7a+) el paso. Edito: Otro apunte de Charlie que viene a completar la información. -En 1984 el frances Serge Casteran encadena el 2º largo en libre, cotandolo de 7b+ (hoy 7a+). Es el primer séptimo "oficial" de Riglos, y el pistoletazo de salida a la liberación de las grandes vías rigleras.
    De todos modos, es una buena opción enlazar los largos 1 y 2 para hacer más fluida la escalada ya que la longitud total de los dos largos así lo permite.

    Tradicionalmente se hacía cima por la Endrija p.d.D.m. pero el equipamiento en el año 2000 de una clara fisura que lleva más directamente a la cima ha decidido a casi todos los escaladores por este nuevo recorrido, siendo completamente diferente a la vía que la precede. Si en la Endrija del Mango la roca se puede calificar de muy buena en general, en la Fisura de la Uña -así es como se llama esta vía- la roca sigue siendo inestable después de llevar varios años abierta; si en el Mango el equipamiento es aleatorio y escaso, en la Uña es abundante y seguro (parabolts), pero a pesar de las diferencias, o más bien debido a ello, ambas vías se complementan perfectamente.

    Desde la cima del Cuchillo podemos descender de varias maneras. Normalmente se rapela por la cara que da al pueblo, siendo posible también ascender al Macizo en un largo desde el collado que lo separa del Cuchillo y desde ahí bajar andando por el camino de la Visera. Otra opción algo menos recomendable es rapelar la chimenea SE hasta acceder a la canal de la Rosaleda desde donde - después de recorrer a la inversa un pasamanos equipado como escape de esa cara del mallo- llegamos en 3 rápeles al suelo (si bajamos por aquí, los rápeles son de más de 40 metros siguiendo las argollas blancas, obligatorio cuerdas dobles).

    La montaña olvidada

    El próximo 6 de marzo Arturo González, acompañado de José Antonio Cuchí y Severino Pallaruelo, realizará la presentación de su libro La montaña olvidada. Despoblados del Alto Alcanadre. El acto tendrá lugar en el Salón de Actos de Multicaja, en Huesca, a las 19:00.

    Traigo esto aquí porque desde que compré el libro estoy absolutamente enganchado a él y aún más de lo que estaba a Guara. Creía que conocía todos los lugares de la sierra pero este libro me ha devuelto a la realidad; ni siquiera en los pueblos en los que había estado varias veces había llegado a conocer con tanto detalle y precisión lo que me he encontrado en sus páginas.

    Más allá de los saturadísimos barrancos, de las escuelas de escalada de moda o de los abarrotados pueblos que en temporada se encuentran a reventar, esta sierra no esconde la desolación y el abandono de la que fue objeto no hace mucho tiempo. Una excusa estupenda para quien quiera acercarse a buscar lo que queda de lo que en su día fue la población de Guara.

    En fin, espero que a vosotros os pueda interesar tanto como a mí.

    Fuente Mascún: el misterio de la surgencia de las aguas y las hayas

    "Terminamos haciendo notar que sería un feliz hallazgo para un aficionado llegar a la caverna por la que corre la Estigia en miniatura que ve la luz del día en la poética fuente de Mascún"
    Lucien Briet, Viaje al barranco de Mascún, 1904

    Existe en el Mascún una curiosidad hídrica a la que -como casi todo en este valle- se le transmite cierto halo legendario. La fuente Mascún es una visible surgencia en el mismo barranco, junto a lugares tan emblemáticos como Os ventanajes (el delfín) o la ermita de la Virgen del Castillo, de la que no se tiene certidumbre de cuál es el origen de sus aguas.
    Fuente Mascún a principios de siglo XX. Fotografía de Lucien Briet

    Dos hechos colaboran a asentar el misterioso origen de las aguas:

    1. La fuente Mascún, por mayor que sea el periodo de sequía, jamas ha dejado de manar agua.
    2. En momentos de crecida, se han observado salir junto al agua, hojas de haya.


    Tradicionalmente se considera que las aguas provienen del río Ara aunque se ha puesto en duda esa procedencia y así lo refleja el panel de interpretación de PRAMES que se ha colocado en la salida de la surgencia. Una de las primeras referencias sobre la supuesta comunicación hidrológica entre las cuencas del río Ara y Rodellar la encontramos en el Diccionario geográfico de España de Pascual Madoz (1845-50) en el que se recoge la creencia de los habitantes de la zona:
    Fuente Mascún a principios de siglo XXI
    Se cree con bastante fundamento que en la sierra de Jánovas se filtra por entre las grandes cavernas que en ella se descubren y da origen a la muy nombrada fuente que nace en el barranco de Rodellar, llamada Mascún, al pie de la sierra de Guara (...) Cuando crece el río Ara la expresada fuente aumenta el caudal de agua que en ella brota, y cuando las avenidas del Ara arrastran hojas de haya, la fuente presenta las mismas hojas.

    Esta afirmación se basa en la inexistencia de hayas en la sierra de Guara y, en consecuencia, en el origen ultramontano de las caudalosas aguas de la surgencia y estas hojas de haya. A pesar de ello y aunque se hacen eco de la creencia popular, ya en 1904 Lucien Briet en su primer viaje al Mascún pone en duda esta teoría: "Pretender que esa fuente sea resultado de las filtraciones del Ara, cerca de Jánovas, será tan absurdo como considerar la fuente de Vaucluse como una filtración salida del Ródano" y se aventura a situar el origen en San Poliz, aguas arriba en la misma cuenca del Mascún. 

    También hace unos años buenos conocedores de la zona como J.A. Cuchí planteaban la duda sobre la procedencia del caudal cuando se preguntaban por la desaparición de las aguas a lo largo del Real del Mascún desde la Cuca Bellostas y la aparición de agua con composición química diferente en la surgencia: “De dónde viene esta agua y adónde van las pérdidas son temas sin resolver. Cabe destacar que la tradición popular indica la presencia de hojas de haya en las crecidas de la Fuente Mascún. Ausente este árbol en la zona, señalan su origen en Boltaña.

    Ciertamente, hoy en día los pinos de repoblación han conquistado una sierra de Guara que antaño, y según observamos en las imágenes tomadas por Lucien Briet, estaban repletos de campos de labor cuando todavía existía vida y pueblos y pardinas en cada lugar medianamente habitable; sin embargo, esta afirmación de la inexistencia de hayas en la Sierra de Guara no es cierta. El libro Flora y vegetación de la Sierra de Guara, escrito por Josep Mª Montserrat i Martí, sitúa el haya común (Fagus sylvatica L.) en los siguientes lugares:

    Cuenca del Vero:
    Sarsa de Surta, umbría del Tozal d'Asba, 1200 m.

    Cuenca del Balcez / Balcés / Balced:
    Cañón del río Balced, desde las Bellostas a los
    Oscuros, entre 1100 y 1400 m.

    Cuenca del Alcanadre:
    Rodellar, río Alcanadre, en la umbría de la Cabeza de Guara, 1200.

    Cuenca del Guatizalema:
    Nocito, bco. de Petriño
    , 1200 m. Bco. Lapillera, 900-1100 m. Bco. de Chemelosas, 1100-1300 m. Lúsera, umbría de la Sierra de la Gabardiella, 1100-1300 m.

    Cuenca del Flumen:
    San Julián de Banzo, umbría de la Peña Mediodía, 1200-1300 m.
    Belsué, vertiente N de la Sierra del Águila,

    Cuenca del Isuela:
    Bentué de Rasal: Monte Peiró, 1100-1300 m.
    Arguis: umbría de la Peña Gratal, 1200-1400 m.

    En este listado observamos que, efectivamente, no aparecen hayas el Mascún, pero no siempre debió de ser así. La toponimia nos sirve de nuevo para llegar a conclusiones que ahora nos sería difíciles de adivinar, dando por hecho que en el pasado hubo más lugares donde existieron estos árboles en la misma cuenca del Mascún.

    Barranco de San Lázaro en las inmediaciones de la Fabosa
    Aguas arribas de Letosa, se unen los barrancos de San Poliz y San Lázaro dando origen al Mascún. Este barranco de San Lázaro y su tributario el Foroñón se juntan en A Fabosa, topónimo que en aragonés, al igual que fabar, significa “hayedo”(fau = haya). Este dato toponímico vendría a apoyar la teoría de Briet de situar la pérdida de caudal en las inmediaciones de San Poliz y lo podría corroborar el hecho de que las hojas de haya de la surgencia del Mascún tenían su origen en este punto, aguas arriba de Rodellar y en la misma cuenca, pero desgraciadamente de las “faus” de A fabosa sólo queda el topónimo, ya que ahora sólo encontramos pinos y robles (caxicos o quejigos). Este hecho, vendría curiosamente a apoyar también la teoría de Briet y ahora no aparecen hojas de haya, sencillamente porque no hay hayas en A Fabosa.

    Barranco d'o Fabar, afluente de la margen izquierda del Mascún
    Aguas abajo, en la orilla derecha del Mascún encontramos el topónimo "fabar" dando nombre a la parte superior del barranco d'a Glera, al oeste de las Neberas (neveras / pozos de nieve) de Bagüeste. De nuevo nos volvemos a encontrar con el mismo caso de la Fabosa, donde el hidrónimo barranco d'o Fabar ha sobrevivido a la existencia de hayas.

    ¿Dónde deberíamos situar el origen de las aguas de la fuente Mascún entonces? Las posibilidades son variadas según lo exigentes que queramos ser con los condicionantes. Un limitante claro es la altitud a la que se sitúa la pérdida de agua, que no puede ser menor que la altura de la salida en la fuente Mascún. Situándose ésta a 710 metros de altura sobre el nivel del mar, debemos descartar toda altura inferior en los cauces contiguos: Alcanadre aguas abajo del Estrecho Alto en el descenso de Gorgas Negras y río Ara aguas abajo del puente de Ligüerre, lo que para mal de la leyenda popular, descarta absolutamente el origen de las aguas en el río Ara en Jánovas, que por otro lado se encuentra a 21 kilómetros de distancia en línea recta.

    Balcez superior desde las inmediaciones de Santa Marina
    Una opción plausible sería situar el origen de las aguas de la surgencia del Mascún en la cuenca del Balcez, donde existe un gran fabar del que Arturo González Rodríguez en su magnífico libro La montaña olvidada recoge el siguiente testimonio: “Según nos cuenta José Pedro Palacio, casa Palacio de Paúles, allá por los sesenta un contratista vasco, Garralda, con sus picadores, sacó a una media de cuatro o cinco camiones diarios, miles de hayas de esta ladera, bajándolos por tiraderas hasta el fondo del río y subiéndolos a la otra vertiente con un torno en la misma cabañera de Sevil, cuya base aún se ve. Desde ahí con machos los bajaban a Sarsa, donde se cargaban.” La cantidad de hayas taladas y las todavía existentes nos dan una idea del gran fabar o hayedo que debió de haber en estas laderas debajo de la ermita de Santa Marina en Bagüeste.

    No obstante, el hecho de la aparición de hojas de haya en la fuente de Mascún habría que ponerlo en un sano escepticismo ya que no hay documentos gráficos ni aún orales de nadie que haya observado el fenómeno en la fuente Mascún. Tal vez la desaparición de los grandes hayedos haya tenido que ver en este hecho o quizás sea sólo una leyenda extendida en el Pirineo; Enrique Satué cuenta la existencia de la Fuen d'os Moros de Escartín cuyo funcionamiento recuerda a lo que sabemos de la fuente Mascún: "Cerca del Barranco de Otal, en la zona denominada Güertos d’Escartín (3º 29' - 42º 33') existe una fuente y una cueva denominadas de los moros; en la última se guardaba una imagen de un santo, y por la surgencia aparecían hojas de haya, lo que hace pensar en que se tratase de un basto complejo kárstico". El barranco d'os Güertos está ubicado como todo el entorno de Escartín en la ladera sur del Manchoya, un gran monte de flysch, así que se hace difícil creer en la existencia de ese basto complejo kárstico. En todo caso, aunque la historia se repita con las mismas protagonistas -fuente y hojas de haya- seguimos sin disponer de ningún documento que confirme la salida de hojas de una fuente.

    Distancia entre el Balcez y la Fuente Mascún
    Volviendo a la afirmación del Diccionario de Madoz, según la cual cuando el río Ara baja en crecida también lo hace la surgencia del Mascún puede estar relacionada simplemente con el aumento sincrónico de todos los caudales en una zona tan pequeña: Guatizalema, Alcanadre, Balcez, Vero y Ara son cinco ríos importantes cuyos cauces apenas están separados por unos pocos kilómetros.

    ¿Qué opciones nos quedan entonces? Si damos por hecho que las aguas provienen de un río por su caudal permanente surgen dudas ¿Es posible que las aguas vengan de la margen derecha en el Alcanadre (algo más de 3 kilómetros hasta la cota 710msnm) y que salgan a la superficie en la margen izquierda? ¿O debemos buscar obligatoriamente el origen en la margen izquierda del Mascún y situar la pérdida de caudal inevitablemente a 5 kilómetros en el Balcez? Si ampliamos las opciones a acuíferos subterráneos el asunto se complica aún más porque las opciones pueden ser numerosísimas: Andrebod, barranco de la Virgen... ¿O atenernos a la explicación de Briet y buscar el origen en el Mascún en el entorno de San Poliz?

    El mismo Briet, en su segundo viaje a Rodellar cuatro años más tarde, tiene tiempo de matizar su teoría sobre el origen de estas aguas al ver como tras una crecida la fuente Mascún manaba abundante pero con agua significativamente más limpia: "Esta aportación se hundía bastante lejos de la fuente, puesto que tenía tiempo suficiente para purificarse de la mayor parte de la arcilla que llevaba consigo, o bien discurría a mucha altura, entre rocas desnudas, lapiazadas, por donde apenas se ensuciaba. Algo más decisivo me sorprendió: el barranco de Mascún y su afluente occidental, el barranco de Nasarre, dejaban salir cada uno de ellos una corriente de agua temporal, debida a las lluvias que acabábamos de presenciar, mientras que el barranco de la Virgen, afluente de la zona este, permanecía completamente seco. El escurrimiento de las vastas pendientes, que esta fisura se había encargado de condensar, se absorbía en su interior por algún lado. Con todos estos datos llegué a la conclusión de que las aguas de la fuente de Mascún procedían, sobre todo, de la sierra de Barced"

    Las aguas subterráneas, como podemos observar en otras muchas fuentes de la sierra como Cienfuéns (Belsué), Tamara (Morrano) o Verrala / Berrala (Lecina) por poner sólo tres ejemplos de los más evidentes, afloran por toda la sierra. Sólo la famosa carga mistérica del Mascún y el hecho de que aparezcan hojas de haya hace que se dé más importancia a descubrir el origen de esta surgencia que de cualquiera de las otras.


    Edito: David_P propone en un comentario utilizar "trazadores" para descubrir si el origen de las aguas está verdaderamente en el Balcez. La explicación del uso de los trazadores me la ha conseguido también David_P gracias al artículo de Espeleobloc (ver enlace: en catalán o en castellano con el traductor de Google).

    Fotografía de la surgencia (Fuente Mascún) realizada por Lucien Briet en la primera década del siglo XX
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